jueves 15 de mayo de 2008

El cielo recortado

Los papeles y cartulinas recortadas y ensambladas, los aerosoles, las pegatinas, los vinilos, el metacrilato, los plásticos y materiales industriales diversos, no son artículos de atelier clásico, sino de taller de un equipo creativo de publicidad. Y esos son los materiales con los que Nelo Vinuesa ha generado estas obras. La estética del videojuego, la infografía de anuncio animado, el píxel evidente como un pincelada matérica, o el uso de color en tintas planas, son recursos que sobre todo tienen su origen en una pantalla. Y ese es el lenguaje de “El cielo recortado”.Cuando digo estética del videojuego me refiero a los códigos sobrepuestos en un visor. A la reconstrucción de lo existente como hace un mapa militar y sobre cuya abstracción se genera una nueva vida sujeta a nuevas convenciones. A un modo de reconocer las cosas no por como se ven sino por como se han visto antes en una pantalla.La pintura usada de un modo clásico representa la realidad. Los collages de Nelo la emulan, la sustituyen, y finalmente tienen su propia razón de ser. El artista no trata de afinar (tuning) la realidad, trata de crear una segunda realidad. Y como parte de la primera está la propia pintura, con la que como Roy Lichenstein, se puede jugar. Videojugar para construir la segunda. El estadounidense investigó desde el papel hacia la pintura, Vinuesa desde los monitores.Algunas de las composiciones son planas como cuadros, pero otras están construidas con muchas capas de papel recortado, como una maqueta de paisaje en que cada color representa una cota, pero dispuestas verticalmente. Estas últimas piezas están contenidas dentro de una caja de metacrilato del tamaño de un cuadro, pero dado su volumen tal vez sea más ajustado calificarlos de esculturas.También hay en la galería un artefacto colgado del techo con aspecto de avión, aparentemente construido con material de desecho. A pesar de un motor que se acciona a voluntad del espectador, y que mueve hélice y alas, el objeto parece tan inútil como un aeroplano de Leonardo da Vinci. Bello e inservible. Y sorprende encontrar sustratos tan clásicos en alguien que “pertenece a la generación de los que se ven en la pantalla”, como dice Zadie Smith en El cazador de autógrafos.

El cielo recortado.
Nelo Vinuesa.
Galería Valle Ortí.
Valencia.
22 de noviembre 2007 a 14 de enero 2008.