8.1. Félix Romeo (1968), Discothèque (2001)[1], mucho más lumpen que cualquier libro de Bolaño y con la misma calidad técnica, sin embargo no ha corrido la misma suerte. Como el resto de autores se plantea simultáneamente el problema de la representación y la presentación en la contemporaneidad:
“Ahora, Rafael Perla se dedica sólo al sexo real, sin ficción, gente normal que se rueda sus vídeos. Mantiene varias líneas, ésa es la palabra que él utiliza, línea, de adolescentes, otra línea de sadomaso y una tercera línea de sexo con animales, que produce DVD y que mantiene en tiempo real en la Red”[2].
Romeo no necesita de fuegos tecnológicos para mostrar en un breve y magistral párrafo la escasa distancia que nos separa de la cruda realidad, y como la tecnología por sí misma, no tiene nada de cool. La Red no unifica, conecta. Pobres con ricos, putas con clientes, vendedores con compradores. Romeo nos muestra el punto de vista del pobre, de la puta, del comprador sin dinero. Retrata el mundo actual en el que la posmodernidad convive con la religión: “un guía de Tánger, que había aprendido a hablar castellano con los dibujos animados”[3], es el personaje DJ Pedro Leza, ferviente creyente de un Dios único y verdadero. Pero también devoto de la televisión.
Poco conocido por el gran público como escritor, sin embargo su rostro fue la cara del programa de televisión La mandrágora durante cinco años. En la actualidad escribe asiduamente una columna crítica.
Poco conocido por el gran público como escritor, sin embargo su rostro fue la cara del programa de televisión La mandrágora durante cinco años. En la actualidad escribe asiduamente una columna crítica.
8.2. Juan Bonilla (1966), Basado en hechos reales (2006)[4] contiene un relato con temática similar a "El concursante" de Ferré. “Isabelo Galván es el héroe del país en estos momentos. Lleva doce semanas seguidas ganando en el concurso de televisión de más audiencia: La ruleta rusa”[5]. Así comienza un relato que sería incomprensible para nuestros antepasados y de temática inadecuada para algunos críticos anclados a una realidad que ya no existe. El propósito de Bonilla no es hablar de la televisión, ni inventar etiquetas, ni formar parte de grupos, sino narrar la contemporaneidad. Aunque no aparezca relacionado con las actividades de los mutantes, siempre mediáticos, su narrativa es indiscutiblemente contemporánea a nosotros y por ello a la imagen.
8.3. Mario Cuenca Sandoval (1975), llama la atención por su cuidada redacción. Boxeo sobre hielo (2007)[6], reza "usted no ve la relación entre estos elementos [...] Usted es miembro de la Iglesia de la fragmentación"[7] y sin embargo, lo interesante, es la cuidadosa fragmentación del relato.
El ladrón de morfina (2010)[8] no es exactamente una novela dentro de otra novela dentro de otra novela. Sino, además, una novela, conectada a otra novela, conectada a otra novela. Dentro no, al lado. Es un relato para embriagarse. “Il faut être toujours ivre” [...] “De vino, de poesía o de virtud, a vuestro antojo”[9], escribe Charles Baudelaire en Petits Poëmes en Prose o Le Spleen de Paris. De literatura o de morfina, elijan ustedes.
El germen de la posmodernidad está en la misma modernidad. Es su estado latente en palabras de Lyotard[10]. Los desastres de las guerras mediado el siglo XX acaban de romper la frágil cáscara que envolvía la enciclopedia. La novela de Sandoval se manifiesta como un manuscrito encontrado, escrito por otro. Como si fuera un manuscrito hallado en una botella[11]. Estrategia que da como resultado el alejamiento entre el autor y el lector, pero en este caso sin ningún Kinebote[12] interfiriendo el relato. Y en lugar de continuar por el camino del juego de muñecas rusas que tanto ha utilizado Paul Auster, sigue por una vía rizomática. Sandoval, va desgranando página tras página de espléndida narrativa, con un continuo flujo de pequeños éxtasis que el lector ascenderá como un salmón contracorriente. Remansos y saltos se suceden. Pero esa querencia rizomática, pervertirá la tendencia y el lector se adentrará en corrientes subterráneas y remolinos que lo harán reaparecer con nuevas perspectivas del paisaje. Los personajes, como las personas, son siempre distintos a la manera copos de nieve. No es un ejemplo al azar, el coleccionista de nieve es una pieza clave del relato. El coleccionismo tiene afán por lo diferente en lugar de por lo igual. Los copos, como humanos, siguen un patrón y sin embargo son todos diferentes. Son semejantes, pero no iguales. Diferencias que la cultura a veces ahonda y otras no existen por más que las guerras se empeñen en ello. Es una lástima aterradora que el siglo XX buscase y hallase devastadores hongos reales en lugar de dedicarse a paradisíacos e inmunes hongos de ficción. En la brecha entre realidad y ficción, el autor coloca palabras que se expanden como agua al congelarse, tendiendo puentes entre ficciones inventadas y ficciones reales.
El coleccionista de copos de nieve, obsesionado por la inaprensible imagen que se derrite ante sus ojos, toma ayuda prestada de la fotografía para transmutar lo efímero en eterno. Como el pintor de la vida moderna. Como Nadar fijó el rostro de Baudelaire. Como hacen el escritor real y el de ficción con la máquina de escribir. Pincel, cámara, máquina de escribir o jeringuilla son extensiones de la mano, tecnologías que Sandoval pone al servicio del relato.
Poe será el compañero de viaje de uno de los personajes. En la maleta de Poe irán, sus propias historias, el láudano y Baudelaire pugnando por salir. En la novela los personajes, aficionados a la morfina, no buscan un paraíso, sino dejar de sentir la tierra, el dolor, la guerra. Es llamativo como al autor utiliza, en sus descripciones de la guerra, à rebours[13], destellos de simbolismo, en ese coqueteo con el entorno de Poe y Baudelaire. Como una imposible lluvia naranja en blanco y negro.
Sandoval, como un Sebald comedido, introduce figuras reales con sus delirios y últimos estertores indescifrables. No sabemos que significó la ultima palabra de Baudelaire. Ningún hermeneuta ha podido interpretarla. El escritor va añadiendo hitos al rizoma: la traducción, la interpretación, la comunicación sin palabras. El lector casi pasa a ser una nota al pie de texto en la historia tan bien manejada por el autor.
Las últimas páginas del libro sorprenderán, inadvertidamente girarán los puntos de vista, las flores del mal resonarán en los oídos, como correspondencias viajando en el tiempo. Baudelaire, profeta de la modernidad, también lo fue de la posmodernidad: “¿Qué vengas del Infierno o del Cielo, qué importa?" [14]. Una ambivalencia, que trajo algunos desmanes. Sandoval pertenece a una contemporaneidad crítica, abierta, contradictoria. Sabe que “la belleza mata” y que “el mundo estaba mal hecho”. Que “la belleza es veneno” y “que los venenos pueden salvarte”. El ladrón de morfina, es una extraña flor -L'âme du vin[15]- que puede salvarte. O al menos, negociar una salvación.
1 Romeo, Félix. Discothèque. Barcelona: Editorial Anagrama, S.A., 2001.
2 Romeo, 2001, op.cit.
3 Romeo, 2001, op.cit.
4 Bonilla, Juan. Basado en hechos reales. 1ª Edición. Córdoba: Editorial Berenice, 2006.
5 Bonilla, 2006, op.cit.
6 Cuenca Sandoval, Mario. Boxeo sobre hielo. 1ª Edición. Córdoba. Berenice, 2005.
7 Cuenca Sandoval, 2005, op.cit.
8 Cuenca Sandoval, Mario. El ladrón de morfina. 1ª Edición. Madrid: 451 editores, 2010.
9 Baudelaire, Charles. Pequeños poemas en prosa. Madrid: Ediciones Cátedra, S.A., 1998. Petits Pöemes en Prose o Le Spleen de Paris. 1862.
4 Bonilla, Juan. Basado en hechos reales. 1ª Edición. Córdoba: Editorial Berenice, 2006.
5 Bonilla, 2006, op.cit.
6 Cuenca Sandoval, Mario. Boxeo sobre hielo. 1ª Edición. Córdoba. Berenice, 2005.
7 Cuenca Sandoval, 2005, op.cit.
8 Cuenca Sandoval, Mario. El ladrón de morfina. 1ª Edición. Madrid: 451 editores, 2010.
9 Baudelaire, Charles. Pequeños poemas en prosa. Madrid: Ediciones Cátedra, S.A., 1998. Petits Pöemes en Prose o Le Spleen de Paris. 1862.
10 Lyotard, 2003, op.cit.
11 Poe, Edgar Allan. "Manuscrito hallado en una botella". Cuentos. Madrid: DeBOLSILLO, 2008. MS. Found in a Bottle. 1833.
12 Nabokov, Vladimir. Pálido fuego. 4ª Edición. Barcelona: Editorial Anagrama, S.A., 2003. Pale Fire. 1962.
13 Huysmans, Joris-Karl. A contrapelo. Madrid: Ediciones Cátedra, 1984. À rebours.1884.
14 Baudelaire, Charles. Las flores del mal. Madrid: Ediciones Cátedra, S.A., 1998b. Les fleurs du mal. 1857.
11 Poe, Edgar Allan. "Manuscrito hallado en una botella". Cuentos. Madrid: DeBOLSILLO, 2008. MS. Found in a Bottle. 1833.
12 Nabokov, Vladimir. Pálido fuego. 4ª Edición. Barcelona: Editorial Anagrama, S.A., 2003. Pale Fire. 1962.
13 Huysmans, Joris-Karl. A contrapelo. Madrid: Ediciones Cátedra, 1984. À rebours.1884.
14 Baudelaire, Charles. Las flores del mal. Madrid: Ediciones Cátedra, S.A., 1998b. Les fleurs du mal. 1857.
15 Baudelaire, 1998b, op.cit.



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